Soledades
- Buen día, gracias por comunicarse con Movistar, mi nombre es Roxana ¿en qué lo puedo ayudar?
- Hola Roxana. Creo que tengo un problema.
- ¿Qué problema señor?
- No sé, alguno. Porque son casi las siete de la tarde y no recibí llamados ni mensajitos en todo el día.
- Digame su número señor, por favor.
- 59397828.
- Aguardeme.
- Sí.
- ¿Está a su nombre la línea, señor?
- Sí.
- ¿Cómo se llama usted?
- Federico Scazi.
- Aguardeme.
- Te aguardo.
- Señor, del sistema no surge ningún inconveniente. Si el problema persiste debería acercarse a una de nuestras sucursales.
- Claro.
- Disculpe, ¿sabe si alguien se quiso comunicar con usted o si le mando mensajes de texto? ¿usted llamó o envió mensajes?
- Mandé cuatro mensajes a distintas personas y me figuran como enviados pero nadie respondió. Hice una llamada para probar y cuando me atendieron corté. Yo puedo llamar, parece. Me queda la duda si puedo recibir llamadas y mensajes. Y tampoco se si mis mensajes llegan bien.
- ¿Señor?
- Tuteame Roxana, por favor.
- Bueno, es que puede ser sencillamente eso, que nadie te llame o te mande mensajes.
- ¿Vos tenés celular ahí a mano?
- Si ¿quiere que le mande un mensaje y probamos?
- Si no te molesta.
- No hay problema señor.
- Tuteame Roxana, por favor. ¿Qué edad tenés?
- 25.
- Como yo.
- Ahí te lo mandé
- Llegó, gracias. Qué lindo número que tenés.
- ¿Qué?
- Nada. ¿Me llamas?
- Bueno.
- Sí, suena. Joya. Che, ¿no te puede perjudicar esta charla? Antes de que me atiendas una voz de comercial me dijo que esta conversación sería grabada.
- Si, la graban. Pero no la escucha nadie. Es por si alguna vez pasa algo, si lo pide un juez o el gobierno. ¿Vos pensás que se escuchan todas las grabaciones de las llamadas que se reciben por día? Tendrían que contratar a toda la población activa de Uruguay para hacer ese trabajo.
- Claro.
- Además, si alguien empieza a escuchar esta conversación, chequea tu nombre, advierte que usas tarjeta para cargar el celular, que consumís un promedio de treinta pesos por mes. Y no resultas interesante para nadie, ¿entendés?.
- Claro. Claro. Que duro. ¿Y si alguien se equivoca y se queda escuchando y te escucha a vos diciendo todo esto? Te echa a la mierda.
- No les conviene, me tienen que pagar una indemnización porque estoy hace un par de años, o sino bancarse un juicio y todo eso. Acá la gente se va sola. Es una etapa de transición en nuestras vidas. Ellos esperan que nos vayamos solas.
- La tenés clara. ¿Estudias alguna carrera?
- No. No importa. Bueno, Federico.
- Esperá, esperá.
- Qué.
- Decime algo más, no sé, ¿qué es lo más lindo que tenés?.
- ¿A qué te referís?
- Lo que más te gusta de vos o lo que los demás dicen que es lindo de vos.
- Mirá, acá en Movistar está lleno de pelotudos. Siempre hacen concursos y eligen el mejor culo o las mejores tetas. Yo no entro ni en las 10 primeras. Pero el otro día uno se quiso hacer el dulce y propuso elegir los mejores ojos y la mejor boca. ¿Estás ahí?
- Claro. Seguí por favor.
- Bueno, me eligieron como la mejor boca. Y me sorprendió porque me votaron pibes que yo pensé que ni me registraban. Yo sé que tengo una linda boca pero no que esos pibes me miraban.
- ¿Tenés labios gruesos?
- Pará. Me gané un juego de sábanas de dos plazas por tener la mejor boca. Los premios son ridículos, pero a veces me divierten. La cuestión es que yo duermo en una cama de una plaza, en la casa de mis viejos. Me quiero ir a vivir sola pero no me alcanza la guita. No sé si guardarme las sábanas o directamente regalárselas a ellos.
- ¿A vos te gusta tu boca?
- Es re caro alquilar ahora. Pero estoy ahorrando y en cualquier momento me rajo. ¿Mi boca? Me acuerdo que en el secundario mis amigas me empezaron a decir que tenía que aprovechar mi boca para levantarme a mis compañeros. Y mis amigos varones siempre me elogiaron la boca. Sí, me gusta. Pero es sólo eso.
- ¿Es grande?
- No, es muy chiquita. No se cómo describírtela. A veces me comparan con algunas actrices.
- Me la imaginaba grande, perdón.
- Es una boquita. Es más, las sábanas me las dieron con una tarjeta que decía: “Para la boquita más linda de Movistar”.
- Disculpame, me caes bien y me encanta escucharte Roxana. Ya te digo que me gustaría ser tu amigo. Pero no me imagino una boca tan destacada y tan chiquita.
- Federico, yo no gusto de mi y soy muy autocrítica sobre todo con mi cuerpo. Pero mi boca, que se yo, tenés que verla.
- Tenés linda voz.
- Gracias, pero no tiene nada que ver. Te voy a contar. Si vos ves una foto mía, de mi cara, mi boca te puede pasar desapercibida. Pero el tema es verla en movimiento.
- Qué suerte que no me llamó nadie hoy.
- Qué boludo. ¿Sigo?
- Por el amor de dios.
- Es una boca que se abre mucho. Parece que tengo todo muy flexible por esa zona. Es una boquita chiquitita que cuando necesita se convierte en una bocaza inigualable.
- Mierda. Te quiero conocer.
- ¿Estás seguro?
- Creo que sí.
- Bueno, después vemos. Te corto porque se terminó mi horario. Me voy.
- Me está sonando el celular. Chau.
Ricardo Dios
15/05/06
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- Published:
- Agosto 23, 2006 / 3:36 am
- Category:
- Textos Ricardo
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